Palanca

Desde el acceso a la vivienda se percibe la esencia de este proyecto en el barrio de La Xerea: una atmósfera cálida y envolvente construida a partir de curvas suaves, texturas naturales y una paleta cromática serena. El recibidor actúa como antesala del resto de espacios, donde los pilares redondeados y los encuentros orgánicos del techo anticipan el carácter fluido que define todo el interior.

El panelado de madera, diseñado a medida, introduce ritmo y continuidad visual. Sus piezas ligeramente curvadas acompañan el movimiento del espacio y ocultan transiciones y almacenaje.

La cocina se articula en torno a un frente en tono terracota-rosa, con puertas acanaladas y una isla central revestida en el mismo lenguaje, rematada por una encimera de piedra natural que aporta ligereza y sofisticación. Dos taburetes de diseño escultórico, en madera con patrón geométrico, completan la escena. La luz se filtra a través de cortinas vaporosas.

El salón continúa esta narrativa estética a través de piezas de mobiliario de formas generosas y materiales cálidos. Un sofá en tonos chocolate, una alfombra clara con detalles gráficos y una selección de objetos artísticos crean un espacio dinámico. La presencia de pilares estructurales, resueltos con líneas limpias y un acabado continuo, contribuye a esa lectura arquitectónica que combina lo orgánico con lo sofisticado.

La sala de lectura actúa como un espacio de transición entre estancias, concebido para bajar el ritmo y disfrutar de una pausa. El gran mueble a medida, realizado en madera natural, estructura la estancia con una mezcla de estantes abiertos y módulos cerrados que permiten exhibir libros y piezas de arte sin renunciar a la contención visual. Sus líneas limpias y proporciones amplias refuerzan la sensación de orden y calma, integrándose con total naturalidad en la arquitectura del proyecto.

La zona infantil se concibe como un universo propio dentro de la vivienda, diseñado para acompañar el crecimiento, estimular la creatividad y favorecer la autonomía de las niñas. Ambas habitaciones se conectan a través de un pequeño pasaje en forma de arco, una solución lúdica que transforma el tránsito entre estancias en un juego cotidiano y que refuerza la idea de complicidad entre hermanas.

En la primera habitación, una paleta suave combinada con acentos rosa configura un ambiente delicado y luminoso. El escritorio a medida se extiende bajo la ventana para aprovechar la luz natural, flanqueado por estanterías abiertas que permiten ordenar juguetes, libros y pequeños tesoros. La pieza protagonista es una silla escultórica en rosa, de formas redondeadas y carácter contemporáneo, que introduce un toque de diseño sin restar calidez.

La segunda habitación apuesta por una gama cromática en tonos crema y azul cielo. Los armarios a medida incorporan grandes círculos en color azul como tiradores, un detalle gráfico que convierte un elemento funcional en un gesto decorativo. Una alfombra de cuadros en tonos tostados y una butaca de líneas suaves aportan textura y confort al conjunto.

Una paleta neutra, tejidos naturales y una atmósfera envolvente caracterizan el dormitorio principal en suite. Las lámparas suspendidas a ambos lados de la cama, de diseño minimalista, aportan una iluminación cálida y puntual que refuerza el carácter contemplativo de la estancia. Sobre la pared, dos piezas artísticas en relieve introducen profundidad y materia, completando una composición sobria y equilibrada.

El dormitorio se vincula directamente con el vestidor, concebido como una extensión natural del espacio. Realizado a medida en madera, el vestidor combina paneles verticales con lamas y volúmenes limpios que ordenan y ocultan almacenaje sin perder ligereza visual. La continuidad de materiales y tonos permite que esta zona conserve la misma sensación de serenidad que el dormitorio, pero con una funcionalidad estudiada al detalle.

El dormitorio de invitados se viste también con paleta neutra y tejidos naturales. Junto a la ventana, un pequeño escritorio integrado ofrece un rincón funcional para trabajar o leer, aprovechando la luz natural filtrada por un estor de textura ligera. Este gesto, sutil pero muy práctico, redefine la estancia como un lugar completo, cómodo y versátil para cualquier visitante.

El baño de invitados continúa la misma narrativa estética. El pavimento de pequeñas teselas introduce un guiño gráfico que dinamiza la escena, acompañado por detalles en cerámica y una selección de luminarias que aportan un punto contemporáneo.

El proyecto ha contado con la colaboración del interiorista Sigfrido Serra, responsable de definir la atmósfera cálida, equilibrada y profundamente contemporánea que caracteriza esta vivienda. La obra puede verse publicada en la revista AD, donde se presenta una mirada detallada al proceso creativo y a los resultados obtenidos: https://www.revistaad.es/articulos/cocina-rosa-sigfrido-serra-casa

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